El Califa de una lejana comunidad musulmán le propone a un reo la posibilidad de quedar libre si elige correctamente:
«Dentro de uno de estos cofres está la llave de tu celda. Lee las inscripciones impresas en el frente de cada arca y escoge sólo una. Tu elección es tu destino. A lo sumo, lo que está escrito uno de los letreros es cierto. Si dentro de ella la encuentras, quedarás libre de los barrotes y continuarás el rumbo de tu peregrinación sin impedimentos de justicia».
Sobre cada cofre, el cautivo lee los siguientes rótulos:
Inscripción en el cofre de oro: «La llave no está aquí».
Inscripción en el cofre de plata: «La llave está aquí».
Inscripción en el cofre de bronce: «La llave no está en el cofre de plata».
El prisionero, luego de meditar un momento y seleccionar el cofre, sale libre.
¿Qué arca escogió el recluso?
Solución:
La primera condición del problema es: «A lo sumo, ...». El significado de esta expresión es «a lo máximo», «a lo más», «a lo mucho». Esto quiere decir que de los tres letreros, sólo uno de ellos manifiesta la verdad.
En los carteles de los cofres de bronce y plata se leen dos afirmaciones contrarias. Nuestra primera deducción es, entonces, que de los dos, uno es cierto y el otro falso. Si entre estos dos encontramos la leyenda que indica la verdad, inferimos que sobre el cofre de oro está impreso la mentira. Y si lo que está escrito en ese rótulo es falso y niega la posibilidad de albergar la llave, lo que está diciendo, en realidad, es que está en ella.
Por lo tanto,
llave está en el cofre de oro y es el arca que escogió el presidiario.